El estado inicial: un espacio sin estructura ni narrativa

El apartamento era completamente funcional, pero carecía de jerarquía, orden y una lectura clara que organizara el espacio como un sistema coherente.

Los espacios estaban fragmentados y los elementos existentes no dialogaban entre sí, diluyendo su valor dentro del conjunto y afectando la forma en que se percibía la vivienda.

No era un problema de diseño. Era una ausencia de dirección que impedía que el espacio funcionara con claridad y sentido.

Organizar para dar sentido

La intervención se planteó desde un principio claro: organizar el espacio para dar protagonismo al contenido sin saturarlo. Cada decisión se enfocó en construir una lectura clara donde los objetos pudieran ser vistos, entendidos y valorados.

El proyecto no buscaba llenar el espacio, sino estructurarlo para que todo lo existente encontrara su lugar dentro de una lógica coherente.

El acceso como primer gesto arquitectónico

Desde el ingreso, se diseñó un sistema de revestimientos en madera y espejos que amplía visualmente el espacio y construye una llegada más clara y controlada. Este gesto no solo mejora la percepción espacial, sino que organiza el acceso desde el primer momento.

Dentro de este mismo sistema se integra la puerta del baño social, completamente mimetizada, permitiendo continuidad material y evitando interrupciones visuales innecesarias.

Baño social como pieza de carácter

El baño social se transforma completamente mediante el uso de papel de colgadura importado, iluminación estratégica y una selección precisa de elementos.

Más que un espacio funcional, se convierte en un momento dentro del recorrido, aportando carácter y reforzando la narrativa del proyecto.

Mueble de exhibición como elemento articulador

Se diseñó un mueble central que cumple una doble función: por un lado, actúa como recibidor y sistema de exhibición para las piezas de arte; por el otro, se transforma hacia el comedor como un mueble bar con almacenamiento integrado.

Este elemento organiza el espacio, define recorridos y articula el acceso con la zona social, convirtiéndose en una pieza clave dentro del proyecto.

Cocina como eje integrador

La cocina se trabajó sobre la base existente, transformando completamente su lectura mediante nuevas fachadas en tono taupé y la incorporación de superficies en piedra sintetizada para encimeras y salpicaderos.

La iluminación indirecta resalta estas superficies, mientras que un marco en madera envuelve la cocina, consolidándola como un elemento arquitectónico dentro del espacio social.

Terraza como extensión del habitar

La terraza, anteriormente subutilizada, se transforma en una zona social exterior completamente integrada al proyecto. Se incorpora una pérgola metálica que define el espacio y permite su uso en diferentes condiciones.

Se implementan cortinas de privacidad para controlar la relación con el entorno, junto con una zona de barbecue y mobiliario exterior, configurando un espacio pensado para encuentros sociales y vida familiar.

Un espacio que organiza, integra y potencia

El resultado es un apartamento con una identidad clara, donde el espacio, el mobiliario y las piezas de arte conviven de manera coherente. La arquitectura deja de competir con los elementos y comienza a estructurarlos.

Casa 201 demuestra que el diseño interior no se trata de llenar espacios, sino de darles sentido.

Cuando el espacio se organiza correctamente, todo cambia.

Cada decisión permitió que la arquitectura, el arte y el habitar se alinearan en una misma dirección, transformando un apartamento convencional en un espacio con identidad, carácter y coherencia.

Equipo del proyecto:

Arquitectura + Dirección integral
CSARMIENTO – Arq. César Sarmiento

Explora más proyectos desarrollados por CSARMIENTO

Cada proyecto refleja una estructura de decisiones bien dirigida desde el inicio.

No se trata solo del resultado final, sino del proceso que permitió desarrollarlo con control, coherencia y una ejecución alineada con el objetivo del cliente.

Nuestros proyectos de arquitectura residencial, remodelación y diseño de interiores muestran cómo una dirección correcta cambia por completo el resultado.

Todo gran proyecto de Arquitectura comienza con una decisión.​

Antes de diseñar, construir o remodelar, es necesario entender correctamente el proyecto. El primer paso no es dibujar. Es tener claridad para tomar decisiones correctas.